Cuando tenía 18 años no me interesaba nada. Por eso mi familia
decidió hacer un viaje a la
India para ver si
yo me entusiasmaba. Les costó mucho, pero me convencieron.
Luego de muchas horas de viaje llegamos.
Ese mismo día decidieron hacer una excursión, pero no tenía ganas de ir y me
quedé en el hotel. Comencé a aburrirme y decidí recorrer la ciudad solo.
La India es un país con calles
angostas donde la gente camina amuchada y hace mucho calor. No entendía el
idioma. Caminé tanto que no me di cuenta de que se estaba haciendo de noche.
Tenía mucho miedo porque estaba en un callejón y no encontraba la salida.
De repente apareció un hombre….
—Damej todoj tuj dineroj— me dijo
—Disculpe, no lo entiendo.¿Qué me quiso decir?
El hombre sacó un cuchillo y
salí corriendo.
Cansado y con miedo no sabía
dónde estaba hasta que vi un cartel en árabe, con lo poco que entendía lo logré
descifrar decía:”Se alquila habitación solo por 20$”. Miré mi bolsillo y tenía
justo ese dinero.
Fue la peor noche de mi
vida. Ruidos extraños, ratas, todo horrible. Apenas amaneció, seguí el
camino rumbo a la supuesta salida del callejón. Caminé mucho y vi a una señora
pidiendo monedas. Me acerqué y le pregunté:
—Señora, aquí ¿Hay salida?
—Sí, pero va a hacer muy difícil. Tienes que llegar a la torre de
Micah Timah y luego pasar por el camino del fuego.
—Muchas gracias—le dije
Llegue a la torre de Micah
Timah y allí había dos hombres rudos.Me dijeron:
—Tú no puedes pasar por aquí si no te sometes a la siguiente
prueba—dijo uno de esos hombres.
—¿Cuál es esa prueba?—les pregunte
—Saltar por encima de cuatro vacas.
Acepté y lo logré. Pasé la noche en una pequeña habitación que me
ofrecieron.
Al otro día para seguir
el camino utilicé una bicicleta.
Cuando llegué al camino del fuego, cinco pequeños niños me dijeron:
—Tienes que pasar descalzo—dijeron los niños riéndose.
Me saqué mis zapatos y
pasé corriendo. Los cinco niños quedaron asombrados porque yo había sido el
único chico que lo había pasado. Una vez que terminé de hacerlo, pude salir de
ese horrible callejón y volver a la ciudad. Pude ver autos, tiendas y mucha
gente que se solía ver en el centro de la
India.
Pedí un taxi que me
llevara al hotel. Cuando llegué vi a mi familia que estaba preocupada por mí.
Los vi y corrí a darles un gran abrazo. Esa misma tarde mi familia y yo
volvimos a Buenos Aires.
Mejor! Pero faltan muchas tildes y algunas comas:
ResponderEliminarPor ejemplo, tenía (dos veces), costó, quedé, caminé (dos veces),sacó,logré, miré... y todos los verbos en primera persona del singular del pretérito perfecto simple que están sin tilde.
En "No sabía dónde estaba", "dónde" lleva tilde porque está en situación de pregunta.
"Sí" lleva tilde cuando es afirmativo.
Corregir.
Ya lo corregí!
ResponderEliminarBien, Sol!
ResponderEliminarGracias Laura!!!!
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